Técnicas para el mantenimiento de la lactancia: guía para profesionales en salud
La lactancia materna no se sostiene por inercia. Aunque es un proceso fisiológico, requiere de apoyo constante, resolución de dificultades, educación continua y contención emocional para mantenerse a lo largo del tiempo. La evidencia indica que muchas mujeres interrumpen la lactancia no por decisión propia, sino por falta de acompañamiento adecuado, prácticas hospitalarias desactualizadas, desinformación o interferencias innecesarias (1).
Por ello, el mantenimiento de la lactancia debe ser abordado desde una perspectiva interdisciplinaria, donde cada profesional de salud cumpla un rol activo, informado y empático en la promoción, protección y apoyo de esta práctica vital.
1. Educación continua y seguimiento personalizado
Uno de los pilares para sostener la lactancia es la educación constante. Informar a la madre sobre:
Las crisis de lactancia (semanas 3, 6, 12 y más allá), explicando que son fases normales de reajuste.
La regulación de la producción tras el primer mes (cuando el pecho se siente menos lleno).
Los signos de buena transferencia y cómo reconocerlos sin necesidad de pesar al bebé en cada toma.
Médicos, enfermeras, farmacéuticos, asesoras de lactancia y psicólogos perinatales debemos ofrecer espacios de seguimiento donde se escuche activamente a la madre, se resuelvan dudas y se validen sus emociones.
2. Técnicas de extracción y conservación
Las madres que retornan al trabajo, se separan de sus bebés o enfrentan dificultades como hospitalización del lactante necesitan herramientas prácticas para mantener la producción:
Técnica de extracción manual: menos invasiva, favorece el vínculo corporal y permite manejar el vaciado sin sobreestimulación.
Uso adecuado del extractor: elegir el tipo correcto, con talla de copa adecuada, ritmo de estimulación y extracción. La fisioterapeuta, asesora de lactancia y médico pueden guiar esta práctica.
Conservación y manejo seguro de la leche humana: farmacéuticos y nutricionistas pueden enseñar sobre la cadena de frío, duración a temperatura ambiente, refrigeración y congelación.
Además, se debe fomentar la creación de bancos de leche caseros o institucionales, y la donación de leche en casos pertinentes, como neonatos prematuros o enfermos.
3. Prevención y manejo de complicaciones
Entre los problemas más frecuentes que amenazan la continuidad de la lactancia están:
Ingurgitación y obstrucciones: técnicas de vaciamiento efectivo, compresas frías/calientes, esferodinamia, liberación con rebozo, entre otros.
Mastitis: el tratamiento debe combinar antibióticos cuando se requieran (evaluados por el médico), soporte emocional y técnicas de extracción sin dolor. El uso innecesario de fármacos o el destete abrupto pueden empeorar el cuadro.
Dolor al amamantar: evaluar el acople, la anatomía oral del bebé (frenillo, paladar, tono muscular) y la sensibilidad materna. Odontopediatra, terapeuta de lenguaje y fisioterapeuta son esenciales en este abordaje.
Las decisiones clínicas deben estar siempre informadas por las guías de la OMS, la ABM y las normas locales.
4. Apoyo emocional y vincular
El mantenimiento de la lactancia no depende solo de la técnica. Muchas madres abandonan la lactancia por agotamiento, falta de red de apoyo o invalidación emocional. Por ello:
El psicólogo perinatal debe trabajar el vínculo madre-bebé, el estrés, la presión social, y los conflictos familiares o de pareja.
Las doulas y consultoras de lactancia ofrecen escucha empática, acompañamiento práctico y sostén emocional durante etapas sensibles.
La comunicación asertiva, libre de juicios y con enfoque en la escucha activa, debe ser asumida por todos los profesionales, desde el personal de enfermería hasta el pediatra.
5. Promoción del amamantamiento en contextos diversos
Es necesario adaptar el acompañamiento a diferentes contextos sociales, económicos y culturales:
Madres adolescentes, en situación de pobreza o violencia requieren apoyo intersectorial: trabajadoras sociales, educadoras comunitarias y psicólogas deben garantizar acceso equitativo a la información y recursos.
En entornos laborales, asesores legales y profesionales en salud ocupacional pueden acompañar en la defensa de los derechos de lactancia (salas de extracción, pausas para amamantar).
La interculturalidad debe ser integrada en el abordaje: reconocer prácticas tradicionales y creencias sin invalidarlas, articulando saberes científicos y comunitarios.
6. Destete respetuoso y prolongación de la lactancia
El mantenimiento de la lactancia también implica acompañar su prolongación natural y su finalización de forma respetuosa:
Validar que la lactancia puede continuar más allá del primer año, sin riesgo nutricional ni psicológico.
Acompañar a las madres que desean continuar con lactancia a término.
Brindar estrategias de destete gradual, amoroso y consensuado, para evitar traumas en la díada.
Este proceso debe estar guiado por el pediatra, la asesora de lactancia, el psicólogo y el entorno familiar informado.
Técnicas clave para el mantenimiento de la lactancia materna
1.Elaboración y acompañamiento de un plan de lactancia personalizado
Evaluar necesidades, deseos y contexto familiar.
Incluir metas, decisiones sobre extracción, reincorporación laboral y posibles desafíos.
Iniciar desde la gestación y revisar en el puerperio.
2.Observación clínica sistemática del amamantamiento
Evaluar acople, postura, transferencia de leche y señales de hambre/saciedad.
Registrar patrones de succión, ganancia de peso y comportamiento del bebé.
Detectar precozmente signos de dificultad.
3.Técnicas adecuadas de extracción y conservación de leche materna
Enseñar expresión manual, uso correcto del extractor, higiene y almacenamiento.
Acompañar emocionalmente en procesos de extracción frecuente o prolongada.
4.Técnicas seguras de administración de leche extraída
Instruir sobre métodos alternativos al biberón: vasito, jeringa, dedo-jeringa, relactador.
Prevenir confusión tetina-pezón y preservar la lactancia directa.
5.Derivación oportuna al especialista adecuado
Terapeuta craneosacral, terapeuta de lenguaje, odontopediatra, IBCLC, psicólogo perinatal, nutricionista, entre otros.
Promover un abordaje colaborativo, integral y centrado en la díada.
6.Educación continua sobre lactancia y crianza respetuosa
Beneficios del amamantamiento prolongado.
Riesgos del uso de biberones, chupetas y fórmulas innecesarias.
Importancia del colecho seguro, porteo ergonómico y comprensión de las necesidades fisiológicas y emocionales del bebé.
Sostener la lactancia es una tarea compartida
Ningún profesional de salud actúa en solitario cuando se trata de acompañar el inicio, mantenimiento o recuperación de este proceso vital. Cada integrante del equipo —médico, enfermera, farmacéutico, nutricionista, psicólogo, fisioterapeuta, odontopediatra, asesor o consultor de lactancia, doula y otros— cumple un rol único e irreemplazable. Desde sus saberes, todos tienen la capacidad de fortalecer o debilitar este acto fisiológico, afectivo y profundamente humano.
Acompañar la lactancia materna no es simplemente proteger una práctica nutricional. Es reconocerla como un acto de conexión biológica y emocional entre madre y bebé; un regulador neuroendocrino que influye en la salud inmunológica, metabólica, psicológica y social a corto y largo plazo. Es defender un derecho humano: el de los bebés a recibir el mejor alimento posible, y el de las madres a hacerlo con información basada en evidencia, acompañamiento libre de juicios y condiciones laborales y sociales que lo permitan.
Sostener la lactancia es sostener la vida. Es contribuir a la consolidación del vínculo seguro, a la prevención de enfermedades crónicas, a la regulación emocional de la madre, a la reducción de la depresión postparto y al fortalecimiento de comunidades más saludables. También es resistir frente a un sistema que muchas veces medicaliza, interrumpe o mercantiliza lo que debería ser respetado como proceso fisiológico y derecho fundamental.
El acompañamiento interdisciplinario, ético y amoroso es la clave para construir sistemas de apoyo sostenibles, donde cada familia pueda decidir, sin presiones ni barreras, cómo desea alimentar a su bebé, sabiendo que no está sola, que hay una red profesional que sostiene desde el respeto, la ciencia y la empatía.
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Dra. Marianela Hernández Chaves
Especialista en parto fisiológico y emergencias obstétricas
Especialista en lactancia materna
Educadora perinatal
Referencias
1.Rollins NC, Bhandari N, Hajeebhoy N, et al. Why invest, and what it will take to improve breastfeeding practices? Lancet. 2016;387(10017):491-504.
2.WHO. Protecting, promoting and supporting breastfeeding in facilities providing maternity and newborn services: guideline. Geneva: World Health Organization; 2017.
3.Academy of Breastfeeding Medicine. Clinical Protocol #36: The Mastitis Spectrum. Breastfeed Med. 2022;17(3):155–165.
4.Kent JC. How Breastfeeding Works. J Midwifery Womens Health. 2007;52(6):564–570.
