
Durante la lactancia, ¡sí podés comer de todo!
La nutrición durante la lactancia es un tema que genera mucha polémica, debido a que existe gran cantidad de mitos alrededor. Muchas madres creen que deben evitar ciertos alimentos como frijoles, aguacate, repollo, mariscos y pescado, por miedo a que le hagan daño al bebé a través de la leche materna.
Pero, ¿realmente existe una contraindicación de consumir ciertos alimentos durante la lactancia? La respuesta es no. No existe evidencia científica sólida que indique que la madre debe eliminar alimentos específicos de su dieta de forma preventiva durante la lactancia, salvo en casos muy puntuales de alergias alimentarias diagnosticadas en el bebé (como alergia a la proteína de la leche de vaca) o intoxicaciones alimentarias comprobadas [1,2].
Por el contrario, durante el periodo de lactancia, el requerimiento nutricional de la madre aumenta significativamente, y es necesario que la alimentación sea variada, balanceada y suficiente para cubrir sus propias necesidades y las del proceso de producción de leche materna.
Se estima que el cuerpo necesita aproximadamente 85 kcal para producir 100 ml de leche materna, y que en los primeros seis meses una madre puede producir entre 750 y 1000 ml diarios, lo que representa un gasto energético adicional de entre 500 y 700 kcal por día [3]. Por esta razón, se recomienda añadir unas 330 kcal adicionales por día durante los primeros seis meses, y 400 kcal por día a partir del sexto mes, si se continúa con la lactancia junto a la alimentación complementaria del bebé [4].
Además del aumento calórico, se debe poner atención a la calidad de los alimentos. Una dieta durante la lactancia debe incluir todos los grupos alimenticios: proteínas, carbohidratos complejos, grasas saludables (como las del aguacate, las semillas, los frutos secos, el aceite de oliva y los pescados ricos en omega-3), frutas y vegetales frescos, así como una buena hidratación.
No hay alimentos prohibidos. La madre puede y debe continuar comiendo los alimentos a los que ya estaba acostumbrada antes de dar a luz. La introducción de sabores y olores a través de la leche materna es beneficiosa para el bebé, ya que le permite familiarizarse con una amplia variedad de alimentos antes de iniciar la alimentación complementaria. Este fenómeno es conocido como “programación sensorial del gusto”, y puede incluso facilitar la aceptación de nuevos alimentos en la infancia [5,6].
Es importante recordar también que la calidad nutricional de la leche materna permanece adecuada incluso en madres con deficiencias nutricionales, ya que el cuerpo prioriza la producción de leche. Sin embargo, una mala alimentación puede afectar la salud y el bienestar de la madre, por lo que se recomienda cuidar su nutrición para evitar carencias, fatiga, caída del cabello, debilidad y otros síntomas relacionados [7].
Por eso, ¡mamá! Comé variado, nutritivo y rico 💜 Tu bebé recibe lo mejor de vos a través de tu leche, y tu cuerpo necesita estar fuerte, nutrido y en equilibrio.
Resumen clave:
No necesitás evitar alimentos específicos sin una indicación médica.
Podés consumir frijoles, repollo, mariscos, aguacate y mucho más.
Agregá unas 500 kcal diarias en promedio.
Incluí todos los grupos alimenticios, especialmente grasas saludables.
La leche cambia de sabor según tu alimentación: ¡eso es bueno!
Cuidate vos, para cuidar a tu bebé con energía y bienestar.
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Dra. Marianela Hernández Chaves
Especialista en parto fisiológico y emergencias obstétricas
Especialista en lactancia materna
Educadora perinatal
Referencias :
1.American Academy of Pediatrics. Breastfeeding and the Use of Human Milk. Pediatrics. 2012;129(3):e827–e841.
2.Kramer MS, Kakuma R. Optimal duration of exclusive breastfeeding. Cochrane Database Syst Rev. 2012;8:CD003517.
3.Institute of Medicine. Nutrition During Lactation. Washington, DC: National Academies Press; 1991.
4.World Health Organization. Infant and young child feeding: Model Chapter for textbooks for medical students and allied health professionals. Geneva: WHO; 2009.
5.Hausner H, Nicklaus S, Issanchou S, Mølgaard C, Møller P. Breastfeeding facilitates acceptance of a novel dietary flavour compound. Clin Nutr. 2010;29(1):141–148.
6.Beauchamp GK, Mennella JA. Early flavor learning and its impact on later feeding behavior. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2009;48 Suppl 1:S25–S30.
7.Allen LH. Multiple micronutrients in pregnancy and lactation: an overview. Am J Clin Nutr. 2005;81(5):1206S–1212S.