La pérdida de mi bebé pudo evitarse, no fue destino, fue desatención
Andrea comparte una de las historias más dolorosas y necesarias de escuchar. Durante su parto sintió señales e intuiciones que no fueron tomadas en cuenta por el personal de salud.
En el momento del nacimiento vivió una experiencia marcada por la falta de escucha y acompañamiento, que terminó en la pérdida de su bebita pocas horas después de nacer.
A pesar del profundo dolor, Andrea tuvo la oportunidad de conocer y abrazar a su hija durante ese breve tiempo, un recuerdo que permanece como un acto de amor en medio del duelo.
En esta entrevista levanta su voz para reflexionar sobre lo que pudo haberse hecho diferente cuando las preocupaciones de una madre no son escuchadas y comparte un mensaje poderoso para mujeres, familias y profesionales de la salud sobre la importancia de respetar, escuchar y proteger los derechos de las madres durante el nacimiento.









