El uso de biberones y chupetas está profundamente arraigado en muchas culturas como herramientas prácticas en la crianza. Sin embargo, la literatura científica actual muestra asociaciones claras entre su uso y diversos riesgos para la salud infantil, especialmente en relación con la lactancia materna, el desarrollo orofacial, el riesgo de infecciones y la disminución de la producción de leche. Este ensayo examina estos riesgos a la luz de la evidencia científica y aporta reflexiones para los profesionales de la salud y las familias.
La lactancia materna ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF como la forma óptima de alimentación para los lactantes durante sus primeros seis meses de vida, con beneficios que se extienden mucho más allá. A pesar de ello, muchas prácticas culturales y comerciales promueven el uso del biberón y la chupeta desde etapas tempranas, sin una evaluación adecuada de sus riesgos. Este ensayo analiza críticamente el impacto negativo documentado en estudios recientes sobre el uso de estos dispositivos.
1. Interferencia con la lactancia materna
Uno de los principales riesgos del uso del biberón y la chupeta es la interferencia con la lactancia materna. La evidencia indica que el uso precoz de estos dispositivos puede reducir la duración y exclusividad de la lactancia.
“El uso del chupete, especialmente en los primeros días de vida, se asocia con una menor frecuencia de lactancia y una menor duración de la lactancia materna.”— Asociación Española de Pediatría (1)
“La introducción del chupete se asocia a un aumento del riesgo de destete precoz, especialmente si se introduce antes del establecimiento de la lactancia.”
— Cochrane Review, Jaafar et al. (2)
2. Riesgos para el desarrollo orofacial
Tanto el biberón como la chupeta pueden alterar el desarrollo musculoesquelético del sistema orofacial del bebé. Esto puede tener repercusiones a largo plazo en el habla, la respiración y la mordida.
“El uso prolongado de chupetas y biberones se asocia significativamente con maloclusiones dentales como la mordida abierta anterior y la mordida cruzada posterior.”— Journal of Pediatric Dentistry (3)
“La succión artificial prolongada, como la del biberón y la chupeta, interfiere en la maduración neuromuscular y puede provocar alteraciones funcionales orales, incluyendo deglución atípica y respiración bucal.”— Irene Marchesan (4)
3. Aumento del riesgo de infecciones
El uso del biberón y la chupeta también se ha vinculado con un mayor riesgo de infecciones gastrointestinales, respiratorias y de oído medio.
“Los niños que usaban chupeta tenían un riesgo 33% mayor de padecer otitis media recurrente.”— Niemelä et al., Pediatrics (5)
“El uso del biberón en entornos con acceso limitado a saneamiento y agua potable contribuye al aumento de infecciones diarreicas en lactantes.”— UNICEF (6)
4. Confusión en los patrones de succión
Existe una diferencia significativa entre la mecánica de succión al pecho y al biberón. La introducción temprana del biberón puede inducir una confusión en los patrones de succión del bebé.
“El uso del biberón puede provocar lo que se ha llamado ‘confusión tetina-pezón’, una dificultad para el bebé al transferir el patrón de succión entre el pecho y la tetina, interfiriendo así con el amamantamiento exitoso.”— Michel Odent (7)
5. Impacto emocional y vincular
Aunque muchas familias utilizan la chupeta para calmar a los bebés, esta práctica puede afectar la lectura emocional y el contacto piel a piel que fortalece el vínculo madre-bebé.
“El contacto piel a piel y la succión al pecho promueven la liberación de oxitocina, hormona fundamental para la vinculación y la calma; la chupeta no activa este circuito neurobiológico del mismo modo.”— Kerstin Uvnäs-Moberg (8)
6. Disminución de la producción de leche materna
La producción de leche se rige por el principio de oferta y demanda. La introducción del biberón o la chupeta puede alterar este delicado equilibrio:
*Menor succión efectiva al pecho
“El uso de chupetes puede acortar significativamente la duración y la frecuencia de las tomas al pecho, lo cual reduce la estimulación del pezón y, en consecuencia, disminuye la secreción de prolactina.”— Asociación Española de Pediatría (1)
*Confusión tetina-pezón
“El uso del biberón puede provocar confusión en el patrón de succión del lactante, afectando la habilidad del bebé para vaciar eficazmente el pecho, lo que reduce la estimulación y, por ende, la producción de leche.”— Michel Odent (7)
*Falsa percepción de saciedad
“Cuando la madre sustituye tomas con biberón, incluso con su propia leche, la frecuencia de estimulación disminuye, y esto tiene un impacto directo sobre el volumen de leche producido.”— WHO/UNICEF (9)
*Desregulación hormonal
“La oxitocina, fundamental en la eyección láctea, se libera con mayor eficacia durante la succión al pecho y el contacto piel a piel; su liberación puede verse afectada si se sustituye esta interacción por dispositivos artificiales.”
— Uvnäs-Moberg (8)
En conjunto, el uso de biberón y chupeta puede disminuir el estímulo necesario para mantener una producción láctea adecuada. Esta reducción no suele ser inmediata, pero sí progresiva, y puede llevar a una cascada de problemas como la percepción errónea de baja producción, suplementación innecesaria y, finalmente, destete precoz. Comprender este proceso fisiológico permite tomar decisiones informadas y prevenir complicaciones evitables en el proceso de lactancia.
Reflexión para mamás y papás
Sabemos que cada decisión en la crianza viene cargada de amor, entrega y muchas veces incertidumbre. Esta información no busca generar culpa, sino ofrecer herramientas para tomar decisiones más conscientes y basadas en evidencia.
El uso del biberón y la chupeta puede parecer una solución práctica, pero también conlleva riesgos que muchas veces no se nos explican. Si ya los usaron, no se trata de juzgar el pasado, sino de construir desde el presente. Si están comenzando, que este conocimiento les permita elegir lo que mejor apoye la salud, el vínculo y el bienestar de su bebé.
Compartí esta información con otras madres y padres. La crianza se fortalece cuando se basa en el respeto y el conocimiento. Porque cada gota de leche y cada contacto con amor cuentan.
Reflexión para profesionales de la salud
Como profesionales, tenemos la responsabilidad de acompañar con información actualizada, ética y centrada en el bienestar materno-infantil. La normalización del uso del biberón y la chupeta muchas veces responde más a patrones culturales o intereses comerciales que a la ciencia.
Invitamos a revisar críticamente nuestras recomendaciones: ¿estamos promoviendo la fisiología? ¿estamos ofreciendo alternativas reales y apoyo efectivo a las familias? No se trata de prohibir, sino de educar. De reemplazar el juicio por la escucha, y la comodidad por el compromiso con el desarrollo pleno del binomio madre-bebé.
Cuando ofrecemos información basada en evidencia, abrimos la puerta a decisiones libres, informadas y profundamente respetuosas.
El uso de biberones y chupetas, lejos de ser inofensivo, conlleva múltiples riesgos documentados en la literatura científica. Afecta la lactancia, el desarrollo oral, la salud general del lactante y el vínculo afectivo. Frente a esta evidencia, se hace necesario que profesionales de la salud orientemos a las familias con información clara y sin conflictos de interés, promoviendo prácticas que favorezcan la lactancia materna y el desarrollo integral del bebé.
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Dra. Marianela Hernández Chaves
Especialista en parto fisiológico y emergencias obstétricas
Especialista en lactancia materna
Educadora perinatal
Referencias
1.Comité de Lactancia Materna de la AEP. Recomendaciones sobre el uso del chupete. Asociación Española de Pediatría; 2020.
2.Jaafar SH, Ho JJ, Jahanfar S, Angolkar M. Effect of restricted pacifier use in breastfeeding term infants for increasing duration of breastfeeding. Cochrane Database Syst Rev. 2016;(8):CD007202.
3.Peres KG et al. Breastfeeding and sucking habits in relation to malocclusion. J Pediatr (Rio J). 2007;83(2):149-54.
4.Marchesan IQ. Interferência das chupetas e mamadeiras no desenvolvimento orofacial. Rev CEFAC. 2000;2(1):38-43.
5.Niemelä M et al. A pacifier increases the risk of recurrent acute otitis media. Pediatrics. 1995;96(5 Pt 1):884-8.
6.UNICEF. Programming guide: Infant and young child feeding. New York: UNICEF; 2011.
7.Odent M. El bebé es un mamífero. Barcelona: Ediciones Obstare; 2009.
8.Uvnäs-Moberg K. The Oxytocin Factor. Cambridge: Da Capo Press; 2003.
9.World Health Organization. Implementation guidance: protecting, promoting and supporting breastfeeding. Geneva: WHO; 2018.
